20.4 C
Miami
domingo, junio 26, 2022

Costo de insumos estrangula a agricultores en Cuba: «No habrá qué comer»

El aumento del costo de los insumos a los campesinos independientes en Cuba, quienes tienen topado el precio de venta de sus producciones, provocará una caída aún mayor del ya deficiente suministro de alimentos, afirman agricultores desde la isla entrevistados por Radio Televisión Martí.

La tonelada de fertilizantes ahora tiene un costo por el estado de 12.500 pesos, y una libra de semillas de tomate y pepino vale 2 mil pesos. Son astronómicos los precios, dice el campesino Daniel Alfaro, desde San Antonio de los Baños, en la provincia de Artemisa.

“Por ejemplo, ahora el saco de boniato acopio te lo va a pagar a 150 pesos, pero cuando tú vas a venderlo tienes el precio topado a un peso la libra. El que lo produce tiene que vender a menos que el que lo compra, que es el estado”, afirmó el usufructuario.

El tabacalero Osmani Poveda, en San Juan y Martínez, Pinar del Río, explica que ahora, incluso, tienen que pagarles un salario más alto a los jornaleros, mientras que el Ministerio de la Agricultura y el banco demoran hasta seis meses después de termina la zafra para pagarle a los productores.

“Estamos esperado para ver qué pasa con el problema de los precios, para ver si hay algún cambio, porque hay que acudir al campo cubano para que usted vea cómo están los campesinos. Están tirados contra el piso. Hay muchos que quieren entregar las tierras”, aseguró el tabacalero.

Desde la zona del Horno, en Bayamo, provincia de Granma, el agricultor privado Emiliano González manifiesta que con esos precios no será rentable hacer producir la tierra. El monto por insumos es tan alto que es casi imposible comprarlos, por lo tanto, van a sufrir las cosechas.

“Por un lado están los altos precios de los insumos, y por el otro está acopio y las empresas del estado, obligando al campesino para que venda a precios topados, impuestos por el mismo gobierno, sin tener en consideración las inversiones realizadas por los agricultores para poder lograr esos productos del campo”, concluyó Emiliano.

En la finca San Benito, en Songo la Maya, Santiago de Cuba, el campesino Alcibíades Silva, señala que los agricultores independientes, que son los que producen lo poco que le llega al pueblo, están siendo asfixiados por el estado. Después de todo lo que tienen que entregarle al gobierno, lo poco que les queda lo están vendiendo “por la izquierda”, a precios más altos, pero es la defensa que han encontrado ante el incremento de los costos de producción.

“Acabamos de pagar ahora para fin de año una libra de ñame en ocho pesos, un producto que estaba a 1.50 pesos. Pagamos 25 por la libra de malanga, y siete pesos por un paquete de lechugas con cinco hojas”, detalló el cafetalero.

Ibar González se dedica a la siembra de frijoles en la zona de Quemado de Güines, Villa Clara, y concluye que el gobierno ha puesto a los hombres del campo contra la pared, y esto traerá como consecuencia que haya menos productos del agro disponibles para el pueblo.

“Se pensaba que Acopio dejaría de tener el control absoluto, pero está ocurriendo lo contrario, tienen más protagonismo y menos potestad los campesinos”, apuntó.

Aimara Peña, que vive en una zona rural en la provincia de Sancti Spíritus, destaca que, hasta el mes de diciembre, el estado le estaba pagando a los campesinos a cuatro pesos el litro de leche, y ahora lo aumentaron a siete pesos, mientras que el costo de los insumos que necesitan los productores subieron entre 5 y 10 veces.

“Eso va desmotivar por completo al sector agrícola independiente, y la caída de las producciones será mucho mayor”, concluyó.

MÁS NOTICIAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí